Sobre el asesinato de Ruth, primera participante en el program de televisión "El valor de la verdad", hay
que llamar al uso de los medios por su nombre.
Hoy en día la TV nos
llena de basura y para obtener rating = dinero, no interesan ni la
persona ni la sociedad. El periodismo a mutado a ser un negocio,
perdiendo la función social - a la que se debe - de informar, analizar,
poner a pensar a la gente, marcar un precedente para construir una
sociedad más justa dónde todos y todas aspiremos a vivir mejor.
Frente
a lo sucedido con esta señorita, con su familia, (y con la sociedad
peruana, porque a todos nos debe afectar lo sucedido) creo con toda
seguridad que es una consecuencia de lo vivido en este programa y que la
empresa tiene parte de responsabilidad. ¿Es que la empresa no compró un
formato, harto sabido de sus consecuencias agresivas en otros países?
¿Acaso no sabían de las muertes, asesinatos y demás lamentables sucesos a
partir de este formato de TV Basura? Entonces, no podemos tan
fácilmente decir ahora que el joven asesino era un sicópata, y por lo
tanto el único culpable. Frente a esto, valdría entonces preguntarse
¿Ésta serie de programas despiertan los instintos asesinos de algunos
seres humanos? y eso si nos debería preocupar. Pues los seres humanos
todos y todas en general desconocemos nuestras reacciones y acciones en
situaciones límites.
Creo
que la Empresa Frecuencia Latina y su conductor, si bien no tienen una
responsabilidad penal, si tienen una responsabilidad ética y moral, la
misma que deberían asumir cancelando este formato. Este lamentable hecho
debería marcar un precedente en nuestra TV, para que de una vez por
todas, la sociedad -nosotros los televidentes - aprendamos a tener una
mirada crítica de lo que vemos o dejamos ingresar a nuestra casa, sin
perder de vista que, las empresas y medios tampoco tienen derecho de
ingresar a nuestras casas y exponer en las calles la basura a la que
lamentablemente nos hemos acostumbrado.
Ojo, El temor o miedo que nos meten a través de los medios, es la mejor arma para la manipulación de una sociedad.
Cela Talavera García
