pues mis ojos no se cansan
de
contemplarte a plenitud,
Pequeñita, mi ilusión,
mi sueño hecho realidad,
eres lo que siempre pedí en
Navidad,
una muñeca linda, con pelo largo y
ondulado
para mi infancia alegrar
Creí que era mucho pedir, pues
pasaban los años
y no la
encontraban para mí.
En el fondo de mí ser me preguntaba ¿por qué?
no podía ser que de mi Jesús se olvidara en Navidad.
Pues no llegaba para mí la
muñequita que pedí.
Pasaron los años y ya convertida
en mujer,
Dios me dió el regalo que cuando niña le pedí.
Dios me dió el regalo que cuando niña le pedí.
Llegaste a este mundo, luchando contra la adversidad,
tu fuerza y ansia por nacer logró romper el umbral
y llegar a este mundo ante los ojos de tu Papá.
y llegar a este mundo ante los ojos de tu Papá.
Nunca terminaré de agradecer la
gracia que recibí,
tenerte entre mis brazos cuando tanto te esperé
dándome la certeza que de mi, Jesús no se podía olvidar.
dándome la certeza que de mi, Jesús no se podía olvidar.
Con amor a mi hija.



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