(8 de Abril día de la anunciación del Señor)
Amaneció un nuevo día lleno de esperanza y alegría
dos sonrisas, muchas chispas de luz y algarabía.
En la tarde de la vida revoloteaba
cual luciérnaga adornando
la noche más oscura, una flor que perfumaba la vida
de todo aquel que la tocaba, elevada por el amor, iba de rama en rama
una pequeña que encontraba calor en el nido
preparado por aquellos que la amaban.
El tiempo vuela, todo cambia, la
luz está
pero las sombras la superan,
los colores son bellos pero la niebla los opaca
el abrazo es alimento pero hoy mas quita que da
el amor es lo más bello porque así lo quiso Dios
pero a veces por no entenderlo es causa de dolor.
Que dolor más grande en medio de tanto amor
Que egoísmo tan terrible en medio de tanta generosidad
Que muerte tan lenta en medio de tanta vida para dar
Que soledad en medio de la muchedumbre
Que ausencia de fe y caridad en medio de la comunidad.
Quieres salvarte? Quieres perdón? Quieres dejarte entender?
Quieres inteligencia? Quieres sagacidad? Quieres astucia?
Quieres comprensión? Quieres ser dueño del tiempo?
Quieres ser el mismo? Quieres ser mejor?
Quieres ser amado? Quieres ser tú? ¡que vanalidad!
El tiempo es el tiempo, la vida es la vida,
la tristeza y el dolor son parte de la misma,
la muerte y la vida, se desean y se rechazan
La compañía y la soledad se aman y se odian.
El amor y la fidelidad en esencia ya no existen...
Quiero que el tiempo hable, quiero que mi boca calle
quiero que mi alma se eleve, quiero en mi interior silencio
quiero un tiempo nuevo, una mirada esperada
quiero una alma limpia, un corazón contrito.
A la mitad de mi vida el cristal se rompió?
A la mitad de mi vida mi ser despertó
A la mitad de mi vida sigo siendo yo.
A la mitad de mi vida ya no soy.
A la mitad de mi vida sólo estoy yo.
CELA 2002.
“A la mitad de mi vida me encontré en una selva profundamente oscura,
parece que equivoqué la ruta”
(Dante A.)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario